Hoy puede que sea un día más, un día de tantos, un día sin importancia, pero quiero vivir la vida, quiero divertirme y ser feliz, y no quiero ponerme metas, sólo quiero seguir el camino y lo que encuentre, bueno será. Hoy es un día de tantos en qué digo, te quiero, digo un te quiero por las personas a las que quiero, por las personas que me hacen feliz, y por todos los momentos que aún pasando malos trances, he sonreído, he sonreído porque vale la pena luchar, vale la pena luchar por lo que quieres y yo te quiero a ti. A ti, a la que es más cabezona, borde y asustona de muchas, pero que a la vez es divertida, luchadora, preciosa, indispensable, incomparable y única. Quería decirte que aunque a veces pienso que no te importo, que seamos las más picadas del mundo, que no sea imprescindible para ti, yo te quiero y te quiero tanto que me da igual no importarte, que puedas vivir tu vida sin mí, porque te quiero por mí y por ti y por quien se plante delante, a veces recapacito y digo, me ha dicho que no sabe si podria vivir su vida sin mí, pero me voy dos semanas de viaje y me hecha de menos, me voy una semana de viaje y no quieres que me vaya porque quieres estar conmigo, dices que no me quieres y ni siquiera me das un beso pero a veces en tu sonrisa veo amor, veo que me quieres y sabes qué que si tu ahora te fueras de mi vida, vale, no me moriría, aunque estuviera unos años triste, conseguiría conseguir esperanzas, pero sabes qué, que no QUIERO, que eres imprescindible para mí, y que si tu me dejas, yo me voy contigo, piensa en todos los años que hemos pasado juntas, todas las cosas que hemos vivido, todos los momentos juntas unos malos, pero otro que por más que me lo impidan, no los voy a borrar nunca, pienso en todos esos momentos yno puedo decir ni en broma que no te quiero, eres mi hermana, quieras o no, mira las circunstancias, pasamos toda la semana juntas, quedamos, hacemos todo juntas, tu madre me cuida como a una hija, y quieras o no, eres y siempre serás parte de mi familia, y te quiero más que a mi vida, puedo decirlo, sin prejuicios, porque es la verdad y aunque no quisiera, lo sería, puede que a veces tenga un mal día y tu también, pero somos uña y carne, lo tengo que reconocer, y jamás me separaré de til no me arrepiento ni me arrepentiré de los momentos que he pasado a tu lado, tanto bueno como buenísimos, como malo y malísimos, porque los buenos nos ham servido para darnos cuenta del valor que tiene nuestra relación y los malos nos han servido para aprender y pensar sobre lo que somos, lo que estamos haciendo y lo mal que hemos actuado, el destino es ese, estar siempre a tu lado, porque nunca nos separaremos, aparte e suna promesa ¿no? y si tengo que hacerlo haré más grande el sol para que los días tengan 28 horas con tal de pasarlas a tu lado, tengo claro de que voy a vivir mi vida a tu lado y nos quedan muchísimos años juntas que vivir, así que...quería que supieras que te quiero, que te quiero tanto que no hay palabras para explicar lo que siento, y te lo he intentado demostrar, pero si no lo sabes todavía, te quiero, y pocas personas te van a querer como yo, sabes que eres unica, valiosa y especial, siempre, recúerdalo...y por no sonar muy fuerte, no lo he dicho y digas lo que digas, pienses lo que pienses y aunque no quieras es verdad, te amo.
Un pequeño trocito de cielo
jueves, 22 de marzo de 2012
lunes, 25 de abril de 2011
capítulo 4
-Mamá…
-¡Cielo, has contestado! No me esperaba eso de ti, te fuiste un poco enfadada, pero ya sabía yo que lo entenderías y que con las ganas de verme se te pasaría, ¿ha llegado ya el paquete? Es el osito de tu hermano, por cierto cariño cuando lo recibas no te pongas mal en serio, las manchas no las he podido quitar…lo siento pero enserio no te quiero ver llorar ni nada cuando lo veas, eso ya está superado.
Cielo…le encantaba que la llamasen así, se sentía importante, nadie puede ser un cielo, el cielo es muy grande y aunque fuera la persona más buena del mundo, no creía que se le pudiese dar ese título…ahora mismo desearía tener a alguien al lado que le llamase así, sabía que tenía a Adam, le había demostrado que era muy bueno pero…no se lo imaginaba diciendo cielo, ven aquí, si, que alguien le dijese eso y lo próximo que hiciera fuera abrazarle como a un peluche, como al osito de su hermano, era tan bonito, sería tan bonito…
-¿Cielo?
-Hem…si, si mamá todo superado y no te preocupes el paquete ha llegado aquí perfecto y se va a quedar así, no he llorado, todo está superado…- no quería que su madre se preocupase por ella, no podía, no iba a hacerlo, ya tenía bastante en lo que pensar.
-Quizás he soltado demasiadas palabras de repente, demasiadas palabras duras para ti, lo siento cariño, te tengo que dejar, me voy a trabajar.
-Adiós mamá…
-Adiós cielo.
Su madre sabía que lo había pasado mal ese día, se le notaba en la voz desde el primer momento en el que había cogido el teléfono, por eso se puso nerviosa y se lo soltó todo de una vez, no debería haberlo hecho, ya no podría sentirse tranquila, aunque su hija le había convencido de que sabía que no tenía la culpa, ella sabía que la culpa se la seguía echando en cara.
-Bueno, seguimos… ¿o qué?
-¿Qué?
-La historia, me estabas contando que un día llevaste a tu hermano a la guardería…
-Ah, si, esa…¿por qué no la dejamos para otro día?
-No creo que sea lo mejor, pero si así lo decides…me voy, no te quiero molestar más.
-Espera, tienes razón, siéntate por favor, es que con la llamada me puse a pensar y..bueno por donde iba…ah si. Estaba lloviendo, llegábamos tarde porque a mi hermano se le había olvidado su osito Freddy en casa y no quería ir sin él, se pone a llorar y muy escandaloso, así que tuvimos que volver y cuando íbamos otra vez para allá, un coche en el que iban dos asaltantes chocó contra nosotros…la policía les estaba persiguiendo y tuve la mala suerte de encontrármelos-empezó a llorar, pero no se detuvo, continuó- tuvimos tan mala suerte que mi hermano murió directamente porque l motor explotó y estaba en su lado y yo caí en coma dos años, cuando desperté, solo recuerdo que antes de que explotará mi hermano estava lleno de sangre, por todas partes y me lo dijo una vez más…y después de eso un montón de sangre de él vino a parar a mí y creo que hasta un órgano o algo así-lloró aún con más fuerza…- y con el calor tan grande que quemaba me quedé dormida, pero lo peor es que…
-¿Pero que te dijo tu hermano? No es por ofender, antes de que explotase el motor y eso…
-Ah si, me dijo…- y otra vez escuchó esas palabras tan bonitas que salían por la boca de su hermano, si, escuchó su risa y ¡pum!otra vez recordó aquel golpe que le hizo tanto daño en su vida…- me dijo… Eres un pequeño trocito de cielo.
-¿Te lo dijo sin más?
-No, era por la conversación que habíamos tenido antes, verás…
-Oye, Lu mira el nuevo traje que mamá le ha comprado a Freddy, es muy bonito- y le miro con esa carita de ángel que tenía.
-Si, es muy bonito Quique, pero no me distraigas que vamos tarde.
- Es tan suavito, como las nubes que tiene el cielo, ¿a que si?
-Si, pero tú lo eres más-se rió por el extraño comportamiento del niño.
-Ya, porque yo tengo una vida, pero tú…tú…tú eres un pequeño trocito de cielo.
-¿Por qué lo dices?-se quedo extrañada pero a la vez le entraron ganas de abrazar a aquel pequeñín que no tenía ni idea de la vida.
-Porque tu eres muy bonita, y a mí me gustas mucho como hermana, aunque tú te enfades conmigo mucho, tú no te abres mucho a la gente, pero conmigo si, y eres muy dulce y esponjosa, eres un pedacito de cielo, tú nunca te das cuenta pero yo si, y él es esponjoso como una nube, a lo mejor Freddy tiene también vida…
-Porque tu eres muy bonita, y a mí me gustas mucho como hermana, aunque tú te enfades conmigo mucho, tú no te abres mucho a la gente, pero conmigo si, y eres muy dulce y esponjosa, eres un pedacito de cielo, tú nunca te das cuenta pero yo si, y él es esponjoso como una nube, a lo mejor Freddy tiene también vida…
-Pero que cosas tienes pequeñazo, anda pon algo de música, haber si al final voy a ponerme blanda como tú, tú eres blandito y también lo estás´se rió y volvió a mirar hacia delante
El niño ya no dijo nada más, sonrió y miró hacia delante, no sin antes poner la radio, su hemrna le tenía muy bien enseñado el botón.
-Vaya…lo siento mucho, ¿qué era lo peor de todo?
-Ah, si…lo peor de todo es que a mi padre lo encerraron por yo no poder conducir y justo cuando lo sacaron me enviaron hacia aquí.
No dijeron nada más, se abrazaron y se sonrieron, hasta que el chico la acostó y se fue, ya que está se había quedado dormida en su hombro, pero antes le dejo su número de móvil, Lucía iba a convertirse en una gran amiga.
sábado, 23 de abril de 2011
capítulo 3
Empezó a correr sin ninguna dirección, no sabía lo que hacer, pero no pensaba en quedarse de ese joven rico, al que le parecería una tontería al más no poder, ni lo pensaba ni lo haría. No se pudo imaginar que solo andaría dos pasos, el joven la agarró y le preguntó que le pasaba, no se lo podría creer, como era capaz de preguntarle eso después de haberla humillado, se dio la vuelta para decirle que la dejara en paz, sabía que no estaba bien, pero no podía con su alma en estos momentos, ese día, aquella tarde… ¡no!
El corazón empezó a latirle fuerte, no podía más, al girarse vio al joven de frente mirándola, mirando como esas lágrimas le escapaban de la cara sin ton ni son, como haciendo una carrera por cuál llegaba antes. Lo que no se esperaba era que por fin se dio cuenta de cómo era el joven, sus caras estaban a poca distancia y pudo apreciar lo hermoso que era.
El corazón empezó a latirle fuerte, no podía más, al girarse vio al joven de frente mirándola, mirando como esas lágrimas le escapaban de la cara sin ton ni son, como haciendo una carrera por cuál llegaba antes. Lo que no se esperaba era que por fin se dio cuenta de cómo era el joven, sus caras estaban a poca distancia y pudo apreciar lo hermoso que era.
Su melena era castaña, era dulce, ya que en ese justo momento con el sol tenía tonos en miel, sus ojos tenían un bonito marrón pardo que no dejaba de sorprenderla, su nariz era normal, sus labios eran carnosos, muy carnosos y era muy delgado y alto, tampoco tendría más de 20 años. El joven le quito las lágrimas de la cara con las manos, haciendo el idiota puesto que no podían dejar de salirles más y más.
-No te doy asco ¿o qué?-dijo entre sollozos.
-No soporto que una chica tan guapa esté llorando, no me das asco, solo que es muy importante este paquete y estaba asustado porque creí que ya no lo iba a tener.
-No creo que sea el momento más adecuado para cumplidos, prefiero que te quedes el paquete.
-¿Pero que hay en él para que te pongas así?
La chica no aguanto más y salió corriendo, sin dirección, sin compromiso, sina nada por lo que luchar, reír ni siquiera nada por lo que anhelar, otra vez, otra vez se le venía en mente aquella tarde, aquella tarde, aquel día, otra vez, no, no podía volver a recordarlo, para eso sus padres a había mandado allí. Sus padres viven en Galicia, y ella vivía allí desde que nació, pero el incidente que ocurrió ese día, la había marcado tanto que hacía meses que no comía, no dormía, no salía y no dejaba de echarse la culpa de lo sucedido, por ello sus padres tomaron una decisión muy difícil pero de la que no se arrepentirán, ya que su vida allí se había convertido en un infierno. El chico no dejaba de mirar a su alrededor, ¿dónde estaría esta chica?, cogió el paquete que había dejado en el suelo y miró el interior. No lo comprendía, si solo había un osito de peluche, era muy bonito y llevaba bordado un nombre, Jose, sigió investigando y se dio cuenta de una cosa, por la barriga tenía una mancha, de un color Burdeos, no tenía ninguna duda, era sangre.
Al pensar durante un rato, vio que todos los paquetes de correos y cartas llevan la dirección del destinatario, por lo que al ver que estaba cerca no dudo ni un instante en llevarle el paquete. Cuando llegó estuvo pegando durante un rato, no paró de pegar hasta que la chica de enfrente salió con una muchacha más y es dijeron que no estaba, no había vuelto desde que salió esta mañana. Eran las 6, todavía tenía tiempo de esperarla un poco más, se desprendió sobre la puerta y cerró un poco los ojos, estaba muy cansado, no había podido dormir con el asunto que estaba llevando esa noche, sin quererlo ni beberlo se quedo dormido.
Miró la hora, las 9, ya era hora de regresar a casa, se había caído y creía que tenía un esguince, eso por correr tanto, se dijo a ella misma. Llegó a casa a las 10 menos cuarto, lo que no se esperaba es que justo cuando iba a empezar a sacar las llaves vio a alguien en la puerta de su casa, parecía un borracho, estaba tirado delante de su puerta con algo en la mano, quizá una botella de whisky, tuvo miedo pero pensó que mejor si la mataba o le hacía algo, fue corriendo y justo cuando llegó sin esperar un solo segundo le gritó.
-¿¡Qué haces en mi casa!? ¿¡Quién eres!?
Adam, se despertó, sin saber dónde estaba y pegó un fuerte gritó al escuchar los gritos de alguien que estaba cerca de él, cuando recordó lo que había pasado, tras el susto que se había llevado y vio donde estaba se levantó y paró a la joven que no hacia más que saltar, preparándose por si la atacaba.
-¿Lucía, te llamas no?
-¿Adam? ¿Que haces aquí?-la muchacha se ruborizo demasiado ya que había hecho la idiota.
-Te dejaste el paquete allí, oye se que no te gustó , pero es muy bonito ¿mira ves? Es un osito precioso, sé que querías estar sola y tal, pero creo que si me lo cuentas te ayudará un poco, ¿no?
-Si...es precioso la verdad-la muchacha sonrió por primera vez- la verdad es que si, ¿quieres pasar? Pero, ¿no ibas muy ajetreado?, no tenías tiempo para nada y...estabas dormido delante de la puerta de mi casa como un borracho.
-Ya, se me ha debido de pasar el tiempo, pero no era esta mi intención, en serio, verás yo...
-¡Shhhhhhhhh! Calla antes de que me arrepienta, anda tira.
Se acomodaron en el sofá que había en el salón, era amplio, había dos pero se pusieron los dos juntos en el más largo ya que si tenía que llorar o algo,la muchacha necesitaba un hombro donde hacerlo, o eso le pareció a Adam que no dijo nada y se sentó al lado de ella. Cuando entraron a la casa se sorprendió, ya que estaba decorada detalle por detalle, no era una mansión, desde luego, pero tenía un aspecto rústico muy bonito y estaba llena de fotos, donde siempre salía sonriente con amigas, familia y otra gente.
-Verás, todo empezó cuando yo tenía 16 años, con esa edad ya tenía permiso para sacarse el eórico de conducir y no lo dudo ni un segundo, era noviembre y después de un gran esfuerzo de meses se lo consiguió sacar, las primeras semanas quería llevar a su familia a todas partes, y aunque no tuviese práctico, cogía carreteras por la que nunca pasaba la policía. Una tarde me ofrecí a llevar a mi hermano a la guardería, era temprano y...
- Quisiera estar siempre a tu lado, huir de todo mal (de todo mal), de tu cuerpo un esclavo, y creo que te he demostrado que estoy enamorado (simplemente), te lo quiero confesar (te lo quería decir)
Su móvil sonó justo en ese momento, no se lo podía creer, en la pantalla podía leerse claramente mami y no dudó en cogerlo, la echaba muchísimo de menos.
-¿¡Qué haces en mi casa!? ¿¡Quién eres!?
Adam, se despertó, sin saber dónde estaba y pegó un fuerte gritó al escuchar los gritos de alguien que estaba cerca de él, cuando recordó lo que había pasado, tras el susto que se había llevado y vio donde estaba se levantó y paró a la joven que no hacia más que saltar, preparándose por si la atacaba.
-¿Lucía, te llamas no?
-¿Adam? ¿Que haces aquí?-la muchacha se ruborizo demasiado ya que había hecho la idiota.
-Te dejaste el paquete allí, oye se que no te gustó , pero es muy bonito ¿mira ves? Es un osito precioso, sé que querías estar sola y tal, pero creo que si me lo cuentas te ayudará un poco, ¿no?
-Si...es precioso la verdad-la muchacha sonrió por primera vez- la verdad es que si, ¿quieres pasar? Pero, ¿no ibas muy ajetreado?, no tenías tiempo para nada y...estabas dormido delante de la puerta de mi casa como un borracho.
-Ya, se me ha debido de pasar el tiempo, pero no era esta mi intención, en serio, verás yo...
-¡Shhhhhhhhh! Calla antes de que me arrepienta, anda tira.
Se acomodaron en el sofá que había en el salón, era amplio, había dos pero se pusieron los dos juntos en el más largo ya que si tenía que llorar o algo,la muchacha necesitaba un hombro donde hacerlo, o eso le pareció a Adam que no dijo nada y se sentó al lado de ella. Cuando entraron a la casa se sorprendió, ya que estaba decorada detalle por detalle, no era una mansión, desde luego, pero tenía un aspecto rústico muy bonito y estaba llena de fotos, donde siempre salía sonriente con amigas, familia y otra gente.
-Verás, todo empezó cuando yo tenía 16 años, con esa edad ya tenía permiso para sacarse el eórico de conducir y no lo dudo ni un segundo, era noviembre y después de un gran esfuerzo de meses se lo consiguió sacar, las primeras semanas quería llevar a su familia a todas partes, y aunque no tuviese práctico, cogía carreteras por la que nunca pasaba la policía. Una tarde me ofrecí a llevar a mi hermano a la guardería, era temprano y...
- Quisiera estar siempre a tu lado, huir de todo mal (de todo mal), de tu cuerpo un esclavo, y creo que te he demostrado que estoy enamorado (simplemente), te lo quiero confesar (te lo quería decir)
Su móvil sonó justo en ese momento, no se lo podía creer, en la pantalla podía leerse claramente mami y no dudó en cogerlo, la echaba muchísimo de menos.
viernes, 22 de abril de 2011
capítulo 2
Pensó en no abrir, pero el que fuera no dejaba de pegar, se dirigió hacia la puerta y miró por la mirilla, a través de ella pudo ver a un chico. El chico era musculoso, con unos labios carnosos y una nariz pequeña, tenía unos ojos preciosos, los ojos más bonitos que había vistos, eran verdes, tenían una chispa dentro de ellos que no pudieron evitar que la joven se perdiera en ellos, eran perfectos con su tez morena, tenía el pelo castaño y una sonrisa muy bonita, definitivamente era guapo.
Volvió a la realidad, cuando por fin se dio cuenta de que el chico no paraba de pegar, ya que traía un paquete, mejor dicho un paquetón que parecía pesar mucho, ¿sería el cartero de la zona? No lo sabía ya que se acababa de mudar a esa urbanización en la costa de Marbella, una preciosa ciudad situada en Málaga con unas playas que quitan el hipo. Pensó en mudarse ahí en cuanto vio aquella locura de playas, viendo que era primavera y faltaba poco para verano. Verano…que ganas tenía que llegase
-¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
La chica estaba escondida detrás de la puerta, puesto que todavía llevaba la toalla encima y no pensaba de ninguna manera ponerse delante de aquel joven con no más de 20 años. Se ruborizo, que vergüenza pasaría si descubría su escondite detrás de la puerta, por un instante paró sus pensamientos, cuando el chico al no ver a nadie, intentó pasar.
-¡Déjalo ahí!
-Vale… ¿pero eres un fantasma o algo a lo que no se pueda ver?
-No, pero no quiero que me veas-se le escapó una risita por lo que le había dicho el chico.
-Ni que fueras un monstruo-e intentó pasar de nuevo.
Se rindió y se lo tuvo que confesar
-Estoy en toalla, me acabo de duchar y…no es conveniente que me veas-se ruborizó
Estaba pensando en la idiota que era al ruborizarse sin que el chico la pudiese ver, pero por fin el joven de ojos verdes aceptó y le dejo el paquete sin rechistar delante de la puerta, no preguntó más, se despidió y le dijo que ya tendría otra oportunidad para verla y conocer su nombre. No se lo pensó dos veces, se vistió corriendo poniéndose un vestido básico y unos sandalias, se hizo una coleta alta y empezó a abrir ese paquete tan misterioso. Cuando lo abrió sus ilusiones quedaron fuera de escena, ¿una caja fuerte? ¿Era una broma? Porque si lo era no habría tenido ninguna gracia, comprobó el remitente y ahí encontró lo que buscaba, Adam Burton.
Se habían equivocado, vaya con las ganas que tenía de recibir algo así, eso haría que se emocionará, como había estado rato antes, se sentiría en una película, pero ¿quién iba a mandarle a ella una caja fuerte? Tendría que llevarla a correos, y esta semana estaría llena de exámenes, así que no le quedaría más remedio que llevarla en cuánto pudiera, miro la hora, las doce y cuarto, si se apresuraba puede que tuviese tiempo para visitar a Sara, ahora que se había mudado, su vecina. Cogió el coche, un mini sin carnet, cuando por fin ese año cumpliera los 18 estaba segura que se desprendería de él, su ilusión de la vida era comprarse un lamborgini, pero dejo los sueños hace ya algún tiempo.
Tiempo después se encontraba frente a la puerta de Correos que no estaba nada lejos de su urbanización, al mandarla allí sus padres habían considerado todas las perspectivas del sitio, para que tuviese a mano todo lo posible. Entró en aquel lugar al no encontrar a nadie para que pudiera recoger el paquete, pesaba mucho para que ella pudiera sola. Entró y no dudo acelerar el paso al oír unos gritos que no le transmitieron muy buen ambiente, al llegar al despacho vio de donde procedían los gritos, el muchacho que un rato antes había estado en su puerta estaba discutiendo con otro chico muy arreglado, se veía a simple vista que era rico. Se interpuso entre los dos para que la vieran y por lo menos se cortarán, para intentar bajarles el tono, pero al final la cosa le salió peor para ella misma.
-Hola, venía a devolver un paquete que me han dado esta mañana, me llamo Lucia Davó.
-¡Qué suerte madre mía!Señor, esta es la chica a la que le deje el paquete por equivocación, así que no tendrá que llamar usted a nadie, los cambios se harán de inmediato, se puede usted tranquilizar.
-¿Eing? –ahora resulta que ella era el motivo de discusión, lo que le faltaba oír.
-Por fin, ¿dónde está? Vamos, corra, no tengo tiempo, ese paquete es muy importante, aquí está el paquete suyo, es muy pequeño, se puede llevar perfectamente en la mano.
Salieron a la calle, hacia un radiante día, los pajarillos cantaban, el sol lucía uy brillaba con una fuerza espeluznante y todo el mundo para ella debería estar feliz en ese maravilloso día de primavera. Menos ese joven amargado, no había dejado de quejarse, era increíble, le habían molestado mucho mus palabras pero se calló. Por fin llegaron al coche, Adam cogió su paquete y compreobó que era el justo, a Lu le tocó también abrrir el suyo, pero por desgracia la ilusión del día y de saber que había en ese precioso paquetito hizo que estallará en lágrimas, el joven por una vez en todo el día la miro con detenimiento sin saber qué habría ocurrido.
jueves, 21 de abril de 2011
capítulo 1
Entre sollozos estaba acurrucada como podía en la curva que daba a las casitas de los pescadores. Había un olor apestoso a pescado, que ya deberían haber repartido por los mercados, las gaviotas estaban picoteando los últimos restos del pescado del día. Se dio cuenta de que una de ellas saboreando un pequeño trozo de tripas o algo así, la estaba observando y ni siquiera se movía, le hizo un gesto con la mano e intento sonreír, la gaviota se fue acercando, hasta el punto de poder rozarle con la mano y de repente se escabulló de entre sus dedos y echó a volar, libre. Durante unos instantes paró de llorar y pensó que le hubiese gustado ser aquella gaviota que podía escapar cuando le viniese en gana y podía volar, elevarse y formar parte del cielo, que podía ir a donde quisiera y esconderse de aquellos a los que no les guste ver, si como una paloma libre y que revolotea por todos los lados. El cielo estaba nublado, gris y tenue, el faro empezó a encenderse, señal de que era tarde, pero ella estaba perdida, su mirada hacia el frente y su mente en otro sitio. Si, su mente estaba en él, en el único que sabía que a estas horas no habría dejado de llamarla y preguntarse donde estaría, en ese chico dulzón pero a la vez con un toque atrevido, un idiota, que le había hecho pasar los peores momentos de su vida y a la vez los mejores.
De repente, como si fuera magia apareció y no les hizo falta palabras,ella se levantó y fue corriendo hacia él, pensando en gritarle unas cuántas cosas sin importarle quien le oyera o lo que estuviese pasando a su alrededor, pensaba en cómo hacerle sufrir, una única manera. Pero él se adelantó, le escruto la mirada y cuando por fin la hubo alcanzado y ella iba a empezar a liarla, la pego contra su cuerpo y la besó. Si la besó, sin importarle el mundo, ni los días, ni los segundos, sin importarle la fecha ni el año, sin lo más mínimo pasando por su mente menos ella, por fin tenía toda la atención de él. Sus labios se rozaron y él les dio un pequeño mordisco, pronto los juntaron del todo, y se perdieron los dos en ese beso tan profundo. Pero ella no se olvidaba de lo que le había hecho días antes, así que se separó y procuró de que él no notase que se había ruborizado.
-Eres idiota.
-Un idiota con suerte, vayámonos de aquí, este no es sitio para ti.
-¿y cuál se supone qué es?
-Uno en el que te pueda vigilar.
-Es eso, ¿no? Solo te interesa tenerme vigilada, te crees el centro de atención, me lo imaginé desde el primer momento en que te vi, por eso te odio tanto...
-Te quiero, ¿vale?¿Es eso lo que querías oír, sabes cuánto me cuesta decirlo y aún así no te importa?, te quiero más que a nada ni nadie Lu, te quiero.
Y lo demás no importó, se hundieron otra vez en un profundo beso que dejó sin palabras al muchacho, ya que esta vez había sido ella la que le había acercado a sus cara, ella, su ángel.
Un sonido extraño la estremeció, el despertador sonó, vaya...todo había sido un sueño. Fue a la ducha y mientras se estaba duchando pensó en ese sueño tan raro, ¿cómo iba a pensar que John la iba a querer? Había estado pensando en él desde hace tres años, se lo tenía que sacar de la cabeza en seguida y empezar con otro desde ya, aunque no creo que consiguiera a alguien mejor que él. Se arrepintió de lo que dijo, ¿cómo que no? ¡Pues claro que si!, cuando le pidió salir se rió de ella en toda la cara y dijo que era idiota por tan siquiera preguntarlo. No soporto más pensar en ello, los últimos días había estado investigando y se quedo sorprendida al ver el verdadero carácter del joven. Había fichado a uno que no estaba nada mal, pero imposible, ¡solo lo había visto una vez!Pero el tuenti hace maravillas en esos casos, se rió y se sonrojo un poco al pensar en el chico moreno de pelo corto, ya que los vio besándose con un precioso atardecer en una playa de alucine. Salió de la ducha y empezó a bailar y cantar, se sentía libre. Se miró al espejo, estaba con un aspecto deprimente, pero ¿quién la iba ver? Maldijo sus palabras al ver que justo en ese momento pegaron en el timbre.
miércoles, 20 de abril de 2011
La vida es a la vez un cielo y un infierno.
Es difícil saber lo que nos espera en la vida..a veces cuando estamos a oscuras nos atrevemos a decir con claridad lo que esperamos de cada uno…pero, lo que más nos duele es cuando queremos tanto a alguien como para no soportar ver esa sonrisa de cada día, ese fulgor que derrama esa persona que nos hace tan feliz día a día..y tú esperas que con esas personas a las que quieres serás con la que recorras el camino de la vida..es como un niño pequeño…él cree ser un niño grande, que ya lo sabe todo pero..cuando tropieza, por ejemplo con una piedra, un bache…se cae y empieza a llorar, se da cuenta de lo que en verdad es…nosotros creemos saber nuestro destino..nuestro príncipe azul vendrá y nos llevara a un palacio muy bonito donde viviremos felices para siempre…que bonito sería..pero eso es lo que pasa en los cuentos..la realidad es que algunos serán importantes, otros no..otros vivirán solos, otros tendrán buenas oportunidades y las desaprobarán, otros simplemente tendrán la suerte de ser felices...yo no lo puedo saber..eso está claro, lo que sé es que cada vez mi camino se va alejando más y más, me gustaría levantarme y sonreír de cada bache..pero eso es muy difícil que pase, mejor dicho imposible…ahora me estoy dando cuenta de que hay muchas cosas imposibles..las cosas cambian, a veces demasiado como soportarlas, me he derrumbado 1907210937 pero sigo aquí, apoyando a quién pueda y recorriendo el camino, me han pasado demasiadas cosas en la vida, demasiadas para recordarlas…ahora mismo desearía estar donde quisiera, un mundo lleno de paz, sin pobreza, ni gente en las calles, sin enfermedades, todo el mundo sería feliz, pero no es sólo eso. La verdad es mucho más profunda…como se curaría la gente con amor sin correspondencia, o una familia en la que no haya un ambiente malo..sólo pienso en cuando sea mayor, alguna gente tendrá que mudarse, las grandes amigas con las que comparto ahora risas y llantos..ya no estarán…tendré que enfrentarme a un trabajo y a un día a día..sólo me tranquiliza saber que tendré al Señor en mi corazón y gente que me querrá…ojalá tenga a alguien que me haga feliz a mi lado, y cuando me levanté por la mañana vea su sonrisa pero lo que espero es ser feliz y me haga sentir feliz…no quiero crecer, quiero que todo siga así como ahora…con amigas locas que estén como una cabra con las que pasar el rato, y con una familia que esté algo más unida que la de ahora…en fin sólo espero que tenga algo porque sonreír…aparte del Señor, a veces simulo tener una edad mayor que la mía, otras sin embargo sólo me apetece llamar la atención…y la verdad de todo es que espero ser feliz y seguir con las personas que ahora me hacen feliz.Las personas más importantes de mi vida.
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