-Mamá…
-¡Cielo, has contestado! No me esperaba eso de ti, te fuiste un poco enfadada, pero ya sabía yo que lo entenderías y que con las ganas de verme se te pasaría, ¿ha llegado ya el paquete? Es el osito de tu hermano, por cierto cariño cuando lo recibas no te pongas mal en serio, las manchas no las he podido quitar…lo siento pero enserio no te quiero ver llorar ni nada cuando lo veas, eso ya está superado.
Cielo…le encantaba que la llamasen así, se sentía importante, nadie puede ser un cielo, el cielo es muy grande y aunque fuera la persona más buena del mundo, no creía que se le pudiese dar ese título…ahora mismo desearía tener a alguien al lado que le llamase así, sabía que tenía a Adam, le había demostrado que era muy bueno pero…no se lo imaginaba diciendo cielo, ven aquí, si, que alguien le dijese eso y lo próximo que hiciera fuera abrazarle como a un peluche, como al osito de su hermano, era tan bonito, sería tan bonito…
-¿Cielo?
-Hem…si, si mamá todo superado y no te preocupes el paquete ha llegado aquí perfecto y se va a quedar así, no he llorado, todo está superado…- no quería que su madre se preocupase por ella, no podía, no iba a hacerlo, ya tenía bastante en lo que pensar.
-Quizás he soltado demasiadas palabras de repente, demasiadas palabras duras para ti, lo siento cariño, te tengo que dejar, me voy a trabajar.
-Adiós mamá…
-Adiós cielo.
Su madre sabía que lo había pasado mal ese día, se le notaba en la voz desde el primer momento en el que había cogido el teléfono, por eso se puso nerviosa y se lo soltó todo de una vez, no debería haberlo hecho, ya no podría sentirse tranquila, aunque su hija le había convencido de que sabía que no tenía la culpa, ella sabía que la culpa se la seguía echando en cara.
-Bueno, seguimos… ¿o qué?
-¿Qué?
-La historia, me estabas contando que un día llevaste a tu hermano a la guardería…
-Ah, si, esa…¿por qué no la dejamos para otro día?
-No creo que sea lo mejor, pero si así lo decides…me voy, no te quiero molestar más.
-Espera, tienes razón, siéntate por favor, es que con la llamada me puse a pensar y..bueno por donde iba…ah si. Estaba lloviendo, llegábamos tarde porque a mi hermano se le había olvidado su osito Freddy en casa y no quería ir sin él, se pone a llorar y muy escandaloso, así que tuvimos que volver y cuando íbamos otra vez para allá, un coche en el que iban dos asaltantes chocó contra nosotros…la policía les estaba persiguiendo y tuve la mala suerte de encontrármelos-empezó a llorar, pero no se detuvo, continuó- tuvimos tan mala suerte que mi hermano murió directamente porque l motor explotó y estaba en su lado y yo caí en coma dos años, cuando desperté, solo recuerdo que antes de que explotará mi hermano estava lleno de sangre, por todas partes y me lo dijo una vez más…y después de eso un montón de sangre de él vino a parar a mí y creo que hasta un órgano o algo así-lloró aún con más fuerza…- y con el calor tan grande que quemaba me quedé dormida, pero lo peor es que…
-¿Pero que te dijo tu hermano? No es por ofender, antes de que explotase el motor y eso…
-Ah si, me dijo…- y otra vez escuchó esas palabras tan bonitas que salían por la boca de su hermano, si, escuchó su risa y ¡pum!otra vez recordó aquel golpe que le hizo tanto daño en su vida…- me dijo… Eres un pequeño trocito de cielo.
-¿Te lo dijo sin más?
-No, era por la conversación que habíamos tenido antes, verás…
-Oye, Lu mira el nuevo traje que mamá le ha comprado a Freddy, es muy bonito- y le miro con esa carita de ángel que tenía.
-Si, es muy bonito Quique, pero no me distraigas que vamos tarde.
- Es tan suavito, como las nubes que tiene el cielo, ¿a que si?
-Si, pero tú lo eres más-se rió por el extraño comportamiento del niño.
-Ya, porque yo tengo una vida, pero tú…tú…tú eres un pequeño trocito de cielo.
-¿Por qué lo dices?-se quedo extrañada pero a la vez le entraron ganas de abrazar a aquel pequeñín que no tenía ni idea de la vida.
-Porque tu eres muy bonita, y a mí me gustas mucho como hermana, aunque tú te enfades conmigo mucho, tú no te abres mucho a la gente, pero conmigo si, y eres muy dulce y esponjosa, eres un pedacito de cielo, tú nunca te das cuenta pero yo si, y él es esponjoso como una nube, a lo mejor Freddy tiene también vida…
-Porque tu eres muy bonita, y a mí me gustas mucho como hermana, aunque tú te enfades conmigo mucho, tú no te abres mucho a la gente, pero conmigo si, y eres muy dulce y esponjosa, eres un pedacito de cielo, tú nunca te das cuenta pero yo si, y él es esponjoso como una nube, a lo mejor Freddy tiene también vida…
-Pero que cosas tienes pequeñazo, anda pon algo de música, haber si al final voy a ponerme blanda como tú, tú eres blandito y también lo estás´se rió y volvió a mirar hacia delante
El niño ya no dijo nada más, sonrió y miró hacia delante, no sin antes poner la radio, su hemrna le tenía muy bien enseñado el botón.
-Vaya…lo siento mucho, ¿qué era lo peor de todo?
-Ah, si…lo peor de todo es que a mi padre lo encerraron por yo no poder conducir y justo cuando lo sacaron me enviaron hacia aquí.
No dijeron nada más, se abrazaron y se sonrieron, hasta que el chico la acostó y se fue, ya que está se había quedado dormida en su hombro, pero antes le dejo su número de móvil, Lucía iba a convertirse en una gran amiga.
Me da penitaa :(
ResponderEliminarpues si, pero hay cosas que tienen que pasar en la vida por mucho que no se quiera, eso refleja esta parte...
ResponderEliminar¡Gracias por leer guapa!¡Un beso!:)
Qué triste lo del hermano :( Sigue escribiendo para que pasen cosas buenas. ¡No nos dejes este mal sabor de boca! :(
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